Monday, March 27, 2006

El nuevo rostro del endeudado e infiel consumidor chileno

Volvemos a endeudarnos como en 1997. Somos complejos, informados, y cada día más infieles con las marcas. Adictos a las promociones y ofertas.

Complejo, informado y cada día más infiel; buscadores de la calidad, pero también adictos a las promociones y bajas de precios. Nos endeudamos por sobre nuestros ingresos.

Osados en la experimentación de nuevos productos y conscientes de la salud y el físico, lo que lleva a buscar lo light, lo sano.

Arriesgadas las mujeres, más conservadores los hombres.

Influyentes y marqueros -sin tapujos-, los más jóvenes de la casa.

No nos gusta sentirnos engañados, por lo que comparamos y cotizamos bastante antes de hacer una compra.

Así somos los nuevos consumidores chilenos.

Así hemos cambiado en los últimos 5 a 7 años, según expertos en consumo masivo presentes en un encuentro de AC Nielsen.

"Comparamos más que hace cinco años. Esto, porque somos más exigentes e informados", dice Marco Dinamarca, de Dos Caballos.

Expertos concuerdan con las cifras que entrega AC Nielsen: los chilenos nos endeudamos mucho.

Y nuestro endeudamiento crece a una velocidad superior a nuestros ingresos.

Vivimos un optimismo parecido al de de los años '96, '97 y comienzos del '98.

Por eso, no extraña que el 64,9% de los encuestados reconozca que después de los gastos básicos (alimentación, vivienda, etc.), el ítem pago de deuda sea el más relevante de los gastos que mensualmente realizan.

Y entre ellos, el más alto es el pago de la deuda con las grandes tiendas, y en segundo lugar, el pago con los bancos.

Lo más barato

En otro ámbito, los chilenos también partimos mirando el precio o la oferta para empezar a conversar (comprar). De los ofertones y bajas de precios, nos hemos vuelto adictos.

Un ejecutivo de una marca de tarjetas de crédito dice que el chileno busca comodidad, pero también conveniencia al adquirir una tarjeta, léase acceso a promociones exclusivas.

Magdalena Cristi, de Sal Lobos, agrega que las ventas de las bolsas de sal común y corrientes aumentaron 10%, gracias a las calcomanías de los personajes de la película Madagascar.

Francisca Morales, de Kellogs, concuerda: "nuestro público, los niños y sus madres, son muy exigentes con el regalo que hagamos... están siempre mirando promociones".

La gente está pidiendo una mezcla de precio, calidad y productos 'light', dice Francisca Ríos, de Watt's. Esto último, porque "el desarrollo de la obesidad infantil es un factor permanente de preocupación en la familia chilena".

Esto nos lleva a probar nuevos productos. Y, por ende, a ser más atrevidos en elegir nuevos productos. Nuestra fidelidad con las marcas se desvanece. La gente, sobre todo los jóvenes, es 'marquera', pero se cambian de una a otra con facilidad. Los jóvenes se están integrando mucho más que antes como consumidores-decidores, y son en varios aspectos líderes de opinión y marcadores de tendencias. Esto, ¡vaya sí que lo saben las marcas de telefonía y cerveza!

"Somos agresivos en buscar alternativas. Exijimos mucha más innovación al menor precio posible", dice José Antonio Muñoz, de Virutex.

Cambios

El hombre es más conservador y la mujer es más arriesgada, explica Rodrigo Ramírez, de la viña Valdivieso.

Esto se está dando fuerte en el tema licores, aunque en materia de vinos, el género masculino sigue siendo el principal cliente, sobre todo cuando se trata de elegir un buen vino tinto para una comida.

El acelerado ritmo de vida también obliga a la adquisición mayor de productos terminados, sobre todo congelados, dice Rodrigo Medel, de D&S.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home